La Escultora LUPITA PERAZA ha pasado ya la etapa de la lucha sin decisión y ha entrado en la etapa del dominio y de la victoria al encontrarse a sí misma.
La escultura de Lupita es geométrica y atormentada conjugación de planos y volúmenes que se armonizan en forma surrealista y que dan un aire fresco y moderno. En la obra de Lupita se desprecia la anatomía tradicional y Lo figurativo realista en busca de formas nuevas creadas al calor de una imaginación desesperada de expresión, es como un pretexto para hallar la escultura por la escultura.
Lupita Peraza pertenece a una familia de escultores y tiene una gran idea de la monumentalidad en pugna constante consigo misma y en conciliación periódica; siempre en búsqueda de la perfección de las formas interiores de la masa. En un principio, la artista se limita a tolerar el poder de la naturaleza, después se libera en semejante poder y terminará por dominarla; la técnica y la sensibilidad han tomado carta de naturalización en esta artista.
Lupita realizó sus estudios artísticos en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la U.N.A.M y en la Savoy Tutorial Art College en Inglaterra. Recorre en carácter de estudio los museos de Louvre en Francia y el Del Prado en España. A su regreso a México ingresó en la Academia de San Carlos en donde se interesó por la Historia del Arte y Pintura, desarrollando su nuevo concepto escultórico como una síntesis en contraposición de las academias trilladas que arrastra nuestra escultura colonialista estableciendo un perceptible sincretismo.
Siendo artística en dibujo al natural, pero su verdadera pasión está en la creación de nuevas formas escultóricas.